Light engines: hacia un control espectral de la luz

Dr. Josep Carreras - Jefe del Grupo de Iluminaci√≥n en IREC y Presidente de la compa√Ī√≠a LedMotive

Introducción

No es f√°cil manipular el espectro de la luz, porque depende, en √ļltima instancia, de las propiedades fundamentales de los materiales de los cuales emana. En el siglo XX, la humanidad consigui√≥ manipular electrones con la aparici√≥n del transistor, el cual es muchas veces considerado como "el mayor invento del siglo XX". El transistor fue, y es, el dispositivo electr√≥nico b√°sico que dio lugar a los circuitos integrados y dem√°s elementos de alta escala de integraci√≥n electr√≥nica. As√≠ como la revoluci√≥n industrial del siglo XIX se bas√≥ en la m√°quina de vapor de James Watt, puede decirse que la era de la informaci√≥n y de las comunicaciones se ha basado en el transistor.

Sin embargo, la manipulación de fotones (partículas elementales de diferente energía que componen la luz) se ha resistido durante siglos. Si bien es cierto que la tecnología laser ha impulsado el desarrollo de nuevas aplicaciones (sobre todo en comunicaciones ópticas), su carácter monocromático y alta localización espacial hace del láser una alternativa poco viable para iluminar.

En este art√≠culo queremos hablar de otra tecnolog√≠a disruptiva, basada en tecnolog√≠a LED y en elementos de inteligencia artificial, capaz de combinar y dominar el n√ļmero de fotones de una determinada energ√≠a presentes en un espacio o ambiente.

Esta tecnolog√≠a encuentra una entrada directa a todos aquellos sectores que valoren la luz en alg√ļn punto del desarrollo de su actividad. En este sentido, un control espectral de la luz permite realizar una optimizaci√≥n conjunta de eficiencia energ√©tica (ahorro), calidad de iluminaci√≥n (aceptaci√≥n social) e iluminaci√≥n funcional (luz que tiene otras propiedades m√°s all√° de iluminar). La iluminaci√≥n LED, es una tecnolog√≠a de estado s√≥lido (SSL) madura que est√° alcanzando en la actualidad cuotas de mercado crecientes en el sector de la iluminaci√≥n. La posibilidad de obtener altas eficacias, una m√°s que notable calidad de color, la utilizaci√≥n de materiales no contaminantes y una reducida huella de carbono a lo largo de su ciclo de vida, son algunos de los atributos que hacen de esta tecnolog√≠a una opci√≥n dif√≠cil de superar.

Actualmente, los LED alcanzan ya una eficacia lum√≠nica de 276 lm/W en entornos de laboratorio, y se prev√© llegar a 280 - 330 lm/W a corto plazo. Esto nos acerca a los l√≠mites te√≥ricos que las leyes de la f√≠sica imponen a estos dispositivos. Sin embargo, el hecho de que los LEDs est√©n llegando a su techo te√≥rico de eficacia, fomenta que las acciones de I+D a nivel europeo se empiecen a centrar en el uso racional de la energ√≠a a trav√©s de sistemas inteligentes dedicados. Estos ‚Äúlight engines‚ÄĚ o ‚Äúmotores de luz‚ÄĚ toman decisiones energ√©ticas de forma aut√≥noma, y ya empiezan a ser los protagonistas de los espacios y las smart cities que se dibujan en el futuro.

El Grupo de Iluminaci√≥n del Instituto de Investigaci√≥n en Energ√≠a de Catalu√Īa (IREC), acaba de ganar un proyecto Europeo coordinado denominado HI-LED (Human-centric Intelligent LED engines for the take up of SSL in Europe). HI-LED, con un presupuesto aproximado de 5 millones de euros, caminar√° hacia la realizaci√≥n de varias pruebas de concepto en iluminaci√≥n inteligente con LEDs, fuertemente ligadas a las TIC (Tecnolog√≠as de la Informaci√≥n y de las Comunicaciones). HI-LED se enmarca dentro de un conjunto de acciones sugeridas en un reciente Green Paper publicado por la Comisi√≥n Europea titulado "Lighting the Future: Accelerating the deployment of innovative lighting technologies", donde queda reflejado que la investigaci√≥n en sistemas de iluminaci√≥n inteligentes se considera de ‚Äúalto retorno‚ÄĚ econ√≥mico para Europa.

El objetivo final del proyecto es la realización de una serie de light engines espectralmente sintonizables con inteligencia integrada, de bajo coste y bajo consumo, a través de un consorcio multidisciplinar, con expertos reconocidos internacionalmente en diferentes campos ajenos a la iluminación, pero donde ésta adquiere un papel principal.

Referentes ancestrales en iluminación: luz natural

El concepto que tenemos hoy en d√≠a de luz blanca, est√° estrechamente ligado al de luz natural, y poco tiene que ver con el color blanco. Ancestralmente, y a lo largo de miles de a√Īos, el ser humano ha ido evolucionando para percibir la luz de los objetos incandescentes (llamas, hogueras, antorchas, la luz del sol, etc.) como natural. La luz de los cuerpos incandescentes es aquella para la que nos sentimos c√≥modos a la hora de realizar nuestras actividades diurnas, y es tambi√©n la luz que define el patr√≥n bajo el cual medir la ‚Äúcalidad‚ÄĚ de una fuente de luz artificial.
Es bien sabido que la caracter√≠stica fundamental de la radiaci√≥n emitida por un cuerpo incandescente (su espectro) depende exclusivamente de la temperatura a la que se encuentra, y en muy buena aproximaci√≥n, queda descrita por la ley de radiaci√≥n de Planck del cuerpo negro. Un cuerpo negro absorbe toda la luz y toda la energ√≠a radiante que incide sobre √©l, y pese a su nombre, emite radiaci√≥n, parte de la cual, se localiza en el rango visible. El rango visible, cubre aproximadamente las longitudes de onda que van desde los 380 hasta los 780 nan√≥metros. Es en este rango donde unas peque√Īas c√©lulas de nuestro sistema de visi√≥n son sensibles, y definen la totalidad de colores que nuestro cerebro puede discernir. Este conjunto de colores queda definido mediante una representaci√≥n gr√°fica en el diagrama CIE de 1931, que puede observarse en la Figura 1.

Figura 1: Diagrama CIE 1931 donde se muestra también la trayectoria que siguen las coordenadas de color correspondientes a los espectros obtenidos mediante la ley de radiación de Planck para diferentes temperaturas T de un cuerpo negro

La l√≠nea curva continua definida dentro del diagrama CIE-xy, representa la trayectoria que sigue la ley de radiaci√≥n de Planck en el espacio de coordenadas de color (x,y), para diferentes temperaturas de un objeto incandescente. Seg√ļn la CIE, una fuente de luz cuyas coordenadas se encuentren a una distancia menor que 0.0054 puntos de esta l√≠nea curva, emite luz que podemos considerar blanca, y por lo tanto ‚Äúv√°lida‚ÄĚ para iluminar espacios en los que el ser humano debe trabajar y desenvolverse. Parece obvio, despu√©s de ver la amplia gama de colores que atraviesa la curva, desde el rojo, pasando por el naranja, amarillo, blanco y finalmente azul, que el adjetivo blanco no es el m√°s adecuado. Es decir, la luz blanca, tiene color.

Diferentes niveles de abstracción: espectro, coordenadas de color y temperatura de color

No es de extra√Īar, pues, que la bombilla incandescente haya gozado de un nivel de aceptaci√≥n en iluminaci√≥n residencial sin parang√≥n, pese a ser una soluci√≥n p√©sima en cuanto a eficiencia energ√©tica. Aunque existen diferentes tecnolog√≠as de iluminaci√≥n que emulan a la perfecci√≥n las coordenadas de color y la temperatura de color correlacionada o CCT, el usuario final no las percibe siempre como naturales, debido a que su capacidad de reproducci√≥n crom√°tica es muy limitada, generando una sensaci√≥n de artificialidad en los ambientes iluminados.

Pese a que la industria se haya encaprichado en evaluar la capacidad de reproducci√≥n crom√°tica de una fuente de luz con unos pocos o un solo indicador (el √ćndice de Reproducci√≥n Crom√°tica o CRI, de sus siglas en ingl√©s), √©sta es una simplificaci√≥n demasiado burda. Toda la informaci√≥n subyacente a la reproducci√≥n crom√°tica de una fuente de luz est√° embebida en su espectro. Y lo que es m√°s importante, diversos estudios recientes que han demostrado los efectos positivos de la luz natural para la salud, no pueden entenderse sin una descripci√≥n completa de la iluminaci√≥n, es decir, a nivel espectral.

En la Figura 2, se muestran los sucesivos niveles de abstracci√≥n que existen a la hora de analizar las propiedades colorim√©tricas de una fuente de luz. La imposibilidad hasta la fecha de poder dise√Īar espectros de forma precisa que cumplan con un fin determinado, ha llevado a la industria a optimizar sus nuevos productos siguiendo indicadores que podr√≠an no ser los adecuados. Hoy en d√≠a, las bondades de una fuente de luz LED, quedan en su mayor√≠a definidas mediante tres n√ļmeros: la eficacia (lm/W), la temperatura de color correlacionada (CCT) y el √≠ndice de reproducci√≥n crom√°tica (CRI). Las propiedades fotom√©tricas (distribuci√≥n angular, Cd/klm) dependen de la luminaria elegida, y en menor medida de la fuente de luz. Sin embargo, no es habitual (por no decir que no hay nadie) que involucre el espectro de una fuente de luz como par√°metro a optimizar en su dise√Īo, debido a una carencia en cuanto a posibilidades t√©cnicas de fabricar fuentes de luz sintonizables y a un desconocimiento generalizado de las herramientas necesarias para hacerlo.

Espectro y calidad de la luz

Esta inquietud por una simplificaci√≥n de la figura del espectro de luz hacia otros indicadores m√°s comprensibles para la industria, hace que nos planteemos si podemos afirmar que una fuente de luz con un elevado CRI implica un√≠vocamente una excelente calidad de color. La respuesta inevitable es, no siempre. Entonces, ¬Ņbajo qu√© condiciones podemos hacer esta inferencia?

Vamos a intentar dar una respuesta convincente a estas preguntas.

Figura 3: Los espectros (a), (b) y (c), pese a ser notablemente distintos, tienen la misma CCT (entorno a 3000K), y exactamente el mismo CRI (Ra) = 85. Sin embargo, sus propiedades desde un punto de vista colorimétrico son muy distintas. Los valores de eficacia mostrados corresponden a la Eficacia Lumínica de la Radiación (LER), no a la Eficacia Lumínica de la Fuente (LES).

Cuando hablamos de calidad de color, en realidad, existe cierta divisi√≥n en la comunidad cient√≠fica. Hay expertos que abogan por considerar ‚Äúcalidad‚ÄĚ como sin√≥nimo de ‚Äúfidelidad‚ÄĚ a la luz solar o a la de un cuerpo incandescente, mientras que otros otorgan un car√°cter m√°s subjetivo a la calidad, dej√°ndola en manos de estudios psicof√≠sicos que eval√ļan la preferencia de los usuarios frente a diferentes fuentes de iluminaci√≥n, independientemente de si √©stas son fieles o no a la luz solar.

El CRI es el índice de los fieles, es decir, no tiene en cuenta la preferencia de los usuarios, sólo mide la fidelidad respecto a una luz que, ancestralmente, ha marcado nuestro camino y a la que evolutivamente estamos mejor adaptados; la del Sol y los cuerpos incandescentes.

Para su cálculo, se utilizan los espectros de reflexión de 14 muestras de un sistema de color ordenado denominado Munsell. Es muy importante entender que el color percibido de un objeto depende de su espectro de reflexión (qué longitudes de onda absorbe y cuáles refleja) multiplicado por el espectro de la fuente de luz con la que iluminamos dicho objeto. El color no es una propiedad exclusiva del material observado; sí lo es, sin embargo, su espectro de reflexión.

En cierta medida, si fu√©ramos rigurosos (y a riesgo de perder alguna que otra amistad), cuando alguien nos pregunta: ‚Äú¬ŅDe qu√© color es tu coche?‚ÄĚ, la respuesta inevitablemente correcta deber√≠a ser: ‚Äú¬ŅBajo qu√© espectro de iluminaci√≥n?‚ÄĚ.

Para el c√°lculo del CRI, se debe partir de dos espectros: el de la l√°mpara de test y el de referencia. El espectro de referencia siempre se elige con una CCT igual a la de test, y su espectro ser√° el de luz solar o el espectro te√≥rico de radiaci√≥n del cuerpo negro. El procedimiento, a grandes rasgos, consiste en iluminar las 14 muestras (cada una de las cuales tiene un espectro de reflexi√≥n distinto) secuencialmente con la fuente de test y de referencia. A continuaci√≥n, se mide el espectro reflejado de las muestras y se calculan las diferencias crom√°ticas existentes entre las muestras iluminadas con la fuente test y la de referencia. Estas diferencias crom√°ticas se transforman mediante una expresi√≥n matem√°tica en 14 valores de 0 a 100. El conjunto de estos valores forman el CRI especial, mientras que el CRI general o Ra es la media de los ocho primeros valores y es lo que, com√ļn aunque equivocadamente, se conoce como CRI.

Tras haber entendido el procedimiento gen√©rico de c√°lculo del CRI, surgen algunas preguntas l√≥gicas. Los grandes fabricantes de fuentes de luz siempre han optimizado sus dise√Īos para obtener un CRI (Ra) lo m√°s alto posible, destinando enormes esfuerzos de desarrollo en incrementar el valor obtenido mediante este indicador. Esto otorga un papel privilegiado a las ocho muestras de sistema de orden de color Munsell, pero, ¬Ņno es √©sta una decisi√≥n un tanto arbitraria? De hecho, s√≠ lo es. Y no s√≥lo en el n√ļmero de muestras elegidas (ocho) sino tambi√©n en la capacidad que tienen las mismas a la hora de representar espectros de reflexi√≥n caracter√≠sticos que puedan ser encontrados en nuestra vida diaria.

Volvamos por unos instantes a nuestros espectros de la Figura 3. Se trata de tres espectros muy diferentes, pero el c√°lculo arroja un mismo valor de CRI (Ra) para los tres. Sin embargo, si en lugar de utilizar las ocho muestras Munsell definidas por la CIE para el c√°lculo del CRI, utilizamos un conjunto mucho mayor de 1269 espectros de reflexi√≥n medidos de las muestras Munsell, observamos que aparecen grandes diferencias entre los tres espectros en cuanto a su capacidad de reproducci√≥n crom√°tica. En la Figura 3, en el diagrama CIE-xy (1931) de la columna de la derecha, se ha coloreado el mapa asociado a cada espectro seg√ļn la puntuaci√≥n obtenida siguiendo el m√©todo CIE para el c√°lculo del CRI, escogiendo un conjunto de muestras Munsell que cubren la zona central en el diagrama CIE-xy de la Figura 1.

En consecuencia, tenemos ante nosotros tres espectros de luz con el mismo CRI, que reproducirían los colores de un cuadro en un museo de manera totalmente distinta, o que generarían diferentes niveles de aceptación en nuestro salón de casa entre los miembros de nuestra familia.

Todo esto pone de manifiesto la simplificaci√≥n excesiva que supone una m√©trica que transforma la informaci√≥n que contiene un espectro en un n√ļmero entre 0 y 100. En un momento en el que empezamos a tener control sobre la luz y sus propiedades, parece inevitable que pronto empecemos a dise√Īar espectralmente las fuentes de luz seg√ļn su uso, y asumir la imposibilidad de que, un simple n√ļmero, eval√ļe la bondad de una fuente de luz ante todas sus posibles formas de aplicaci√≥n.

Luz y salud

Pero, ¬Ņexisten m√°s motivos a parte de la fidelidad a la luz solar por los cuales es interesante disponer de herramientas que nos permitan tener fuentes de luz de espectro controlable? La respuesta es rotunda, s√≠. Existen numerosas aplicaciones dignas de menci√≥n. Una de ellas ser√≠a su uso para el crecimiento optimizado de especies vegetales en horticultura, donde es preciso disponer de un control de las componentes espectrales que emite la fuente de luz, y que √©stas se correspondan con los picos de absorci√≥n que tiene el proceso de la fotos√≠ntesis para la generaci√≥n de diferentes compuestos de inter√©s nutricional. Esto permitir√≠a no solo un ahorro de energ√≠a en radiaci√≥n que las plantas no absorben, sino la posibilidad de jugar con la activaci√≥n de ciertas vitaminas u otros compuestos mediante una sintonizaci√≥n fotoqu√≠mica optimizada.

Sin embargo, su aplicación en el campo de la salud es sin duda alguna la más importante, máxime si se tienen en cuenta los numerosos estudios que demuestran el impacto positivo que tiene el usar una iluminación que se adapte a nuestra biología, y que no sea ésta la que se vea perturbada por una exposición prolongada a una luz artificial que, aunque no se perciba visualmente, no es respetuosa con nosotros mismos.

En las √ļltimas dos d√©cadas, se ha avanzado much√≠simo en un nuevo campo de investigaci√≥n denominado ‚Äúrespuesta humana no-visual a la luz‚ÄĚ. La luz no s√≥lo permite a los seres humanos ver, sino que tambi√©n afecta a la cognici√≥n, al estado de √°nimo, al equilibrio hormonal y a los ritmos biol√≥gicos, y por lo tanto influye en la salud y la productividad, tanto a nivel individual como social. Y aqu√≠, cuando hablamos de la luz, hablamos esencialmente de su espectro.
Asimismo, diferentes avances en las tecnolog√≠as de iluminaci√≥n han permitido adaptar el entorno para maximizar el rendimiento de nuestras tareas, con ejemplos notables en sistemas fluorescentes y LEDs, incluso de CCT sintonizable. La motivaci√≥n de muchas de estas soluciones para entornos espec√≠ficos, ha sido una creencia generalizada en que existen respuestas emocionales a la calidad y el color de la luz. No ha sido hasta estos √ļltimos a√Īos que se han disipado todas las dudas y se han cuantificado los efectos a trav√©s de rigurosos estudios cient√≠ficos.

Longitudes de onda cortas (violeta-azul) han demostrado aumentar la vigilancia y la ejecuci√≥n de tareas cognitivas, y reducir la somnolencia a trav√©s de la supresi√≥n de la secreci√≥n de melatonina. Datos recientes sugieren que las variaciones interindividuales en las respuestas no-visuales a la luz, se explicar√≠an por polimorfismos en un gen, denominado ‚Äúgen reloj‚ÄĚ o PER3.

También existe preocupación por los efectos retinotóxicos de luz de onda corta, por lo que una tecnología con control espectral podría suprimir aquellas longitudes de onda consideradas nocivas.

En el proyecto financiado por la Comisi√≥n Europea HI-LED, se emplear√°n m√≥dulos LED y OLED de varios canales con sintonizaci√≥n espectral en tiempo real para determinar la duraci√≥n √≥ptima, los niveles de irradiancia, y lo m√°s importante, el contenido espectral que maximice par√°metros tan importantes como el estado de √°nimo, el rendimiento cognitivo, as√≠ como evite la interrupci√≥n de los ciclos de vigilia-sue√Īo y los posibles efectos retinot√≥xicos.

Iluminación inteligente y light engines

Hasta ahora hemos mostrado algunas aplicaciones que demuestran la importancia que tendría, en un futuro próximo, el poder controlar el espectro de emisión de nuestras fuentes de luz.

El Instituto de Investigaci√≥n en Energ√≠a de Catalu√Īa (IREC) y su empresa spin-off, han lanzado al mercado una tecnolog√≠a (denominada LedMotive¬ģ) que permite un control espectral en tiempo real, mediante el uso conjunto de diferentes canales LED, elementos √≥pticos y un micro-controlador que, a trav√©s de algoritmos propietarios, calcula la intensidad que deben tener los diferentes canales para reproducir un determinado espectro. Esta tecnolog√≠a ha sido patentada en Europa y en otros nueve pa√≠ses del resto del mundo.

Con este concepto, una misma fuente de luz se transforma en una incansable m√°quina de generar espectros, ya sean estos naturales (se puedan encontrar en la naturaleza como la luz del Sol, bioluminiscencia, auroras, etc.) o artificiales (luz que no haya sido vista nunca a√ļn y que posea unas determinadas propiedades que la hagan interesante). Las opciones son pr√°cticamente ilimitadas; con una sola fuente de luz se pueden reproducir un n√ļmero (a efectos pr√°cticos) infinito de espectros (para ser estrictos 1047 espectros, un 1 seguido de 47 ceros).

La Figura 4 muestra una fotograf√≠a de la light engine Ledmotive¬ģ, y que va a ser el punto de partida del proyecto europe FP7 HI-LED, donde se demostrar√° su uso en tres aplicaciones fundamentales: (i) espectros √ļtiles en salud p√ļblica, (ii) espectros √ļtiles en horticultura, y finalmente, (iii) espectros adaptados para la iluminaci√≥n de obras de arte, los cuales deben satisfacer un delicado equilibrio entre calidad de luz y eficiencia energ√©tica, a la vez que garantizar una excelente protecci√≥n frente a la radiaci√≥n que pueda da√Īar los pigmentos usados en las dichas obras.

Figura 4: Fotograf√≠a de un prototipo de reproducci√≥n espectral de 13 canales Ledmotive¬ģ en operaci√≥n, gobernado con tecnolog√≠as inal√°mbricas por ordenadores, m√≥viles o tablets.

Con semejante espacio para la optimización espectral enfocada a diferentes aplicaciones, los algoritmos trabajan duro para encontrar soluciones que satisfacen diferentes restricciones o condiciones de contorno. Las más típicas involucran diferentes valores mínimos para indicadores de reproducción cromática y de eficacia (lm/W) que deben satisfacer los espectros para una determinada aplicación, aunque se pueden establecer otras restricciones como limitaciones sobre el contenido de radiación ultravioleta o azul, el asegurar la presencia espectral de una banda de particular interés, etc.

 La Figura 5 muestra como con un n√ļmero suficiente de canales LED puede llegar a reproducir cualquier espectro de luz. Se han escogido algunos ejemplos de espectros t√≠picos, como pueden ser los iluminantes A y D65 (est√°ndares CIE que representan la luz de una bombilla incandescente y la luz del sol de 6500K, respectivamente), un LED blanco de conversi√≥n por f√≥sforo (pc-LED) de 6800K y finalmente un espectro plano o ‚Äúequienerg√©tico‚ÄĚ, que constituye un ejemplo de espectro irrealizable por una fuente de luz, antes de la aparici√≥n de este tipo de light engines.

Figura 5: Reproducción espectral de 4 espectros de ejemplo.: Arriba izq.: Espectro plano, Arriba der.: Bombilla incandescente, Abajo izq.: luz solar, Abajo der.: fuente LED blanco (LED azul + fósforo)

Yo quiero una, ¬Ņpara cu√°ndo?

Con todo lo expuesto aqu√≠, debe quedar claro que esta soluci√≥n no responde a una voluntad de reproducir colores como otras soluciones RGB (o RGWB, RYGB, etc.) que hay en el mercado, vendidas normalmente como gadgets para el gran p√ļblico.

Estamos frente a un aparato altamente tecnológico, por el momento enfocado a una iluminación rigurosa, innovadora y del más alto nivel profesional. Junto al proyecto empresarial está la necesidad de mantener un nivel de I+D muy alto para identificar en qué situaciones y sectores, determinados espectros pueden ofrecer soluciones competitivas.

Sin embargo, en base a los √ļltimos tres a√Īos que llevamos trabajando en este concepto, podemos avanzar que auguramos tiempos gloriosos para la iluminaci√≥n, y un cambio de paradigma en c√≥mo las Tecnolog√≠as de la Informaci√≥n y las Comunicaciones (TIC) interaccionan con los sistemas de iluminaci√≥n, para dotar las casas, las ciudades y las sociedades de luz no s√≥lo energ√©ticamente eficiente, sino que respete, cuide y en definitiva ayude al ser humano a vivir acorde a su condici√≥n y biolog√≠a. n

Referencias

  1. http://es.wikipedia.org/wiki/Cuerpo_negro
  2. http://en.wikipedia.org/wiki/CIE_1931_color_space
  3. CIE (1995), Method of Measuring and Specifying Colour Rendering Properties of Light Sources, Publication 13.3, Vienna: Commission Internationale de l'Eclairage, ISBN 978-3900734572, http://www.cie.co.at/publ/abst/13-3-95.html
  4. Chellappa, S. L., A. U. Viola, et al. (2012b). "Human Melatonin and Alerting Response to Blue-Enriched Light Depend on a Polymorphism in the Clock Gene PER3." Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism 97(3): E433-E437.
  5. Vandewalle, G. (2012). "Light impact on cognitive brain function depends on circadian phase, sleep pressure and PER3 polymorphism." Journal of Sleep Research 21: 61-61
  6. Behar-Cohen, F., C. Martinsons, et al. (2011). "Light-emitting diodes (LED) for domestic lighting: Any risks for the eye?" Progress in Retinal and Eye Research 30: 239-257.
 
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